[Off-Topic] La Ley d’Hondt

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Con este artículo comienzo una serie de artículos que nada tienen que ver con la gestión de TI. Aprovecho el espacio que me da el blog para hablar de lo que sea, lo que me de la real gana. Eso sí, os avisaré con el encabezado [Off-Topic] para que aquellos que no queráis tragaros mis idas de olla, os las evitéis.

Hoy me apetece hablaros de la Ley d’Hondt y es porque creo que el 99% de los periodistas que hablan sobre ella no tienen ni idea de lo que significa. Le achacan todos los problemas de nuestro sistema electoral (Español), cuando el culpable no es este sistema, sino que el problema viene de otro sitio. Últimamente escucho barbaridades como que la ley d’Hondt beneficia a los partidos grandes o que promueve el bipartidismo. Pero creo que la mayor barbaridad que he llegado a escuchar es que la ley d’Hondt beneficia a los partidos nacionalistas. Flipo!

Miremos el siguiente caso de las elecciones generales de España de 2011. En ellas UPD obtuvo 1.143.225 votos y CiU obtuvo 1.015.691 votos. Es decir, cualquiera pensaría que UPD y CiU tendrían la misma cantidad de diputados, quizás UPD un poco más. Nada parecido. UPD obtuvo 5 diputados y CiU 16. Una injusticia a todas luces. ¿La culpa? Si escuchamos a los tertulianos, de la ley d’Hondt.

No señores, no. La ley d’Hondt no es la culpable.

Pero, ¿qué es la ley d’Hondt? No es más que una fórmula matemática para repartir los escaños a cada partido según los votos. El problema de los escaños es que hay que repartir un bien indivisible (no se puede tener medio diputado), y si hacemos la división de cuanto toca a cada uno nos saldrán decimales. Así que se elige una fórmula que permita eliminar estos decimales y decida como se hacen los redondeos. La ley d’Hondt es uno de estos sistemas para “repartir” los decimales.

La ley d’Hondt no es la única para esto. Hay muchas otras, como el método de Sainte-Laguë, o los métodos de resto mayor, siendo los más famosos los que usan cociente Hare, cociente Droop o cociente Imperiali. Pero todos estos métodos guardan las siguientes condiciones en común:

  • Nunca un partido con más votos tendrá menos escaños que otro.
  • En todos los casos, los resultados son muy similares, pudiendo variar en 1 o pocos escaños entre un sistema u otro.

Al final hablamos de repartir esos decimales de alguna manera, por lo que en líneas generales todos los métodos son iguales.

¿Entonces como es posible que en España nos pase que con la ley d’Hondt un partido con más votos que otros, tenga menos de un tercio de los escaños? Da igual si cambiamos la ley d’Hondt por otra, esto seguirá pasando.

Los motivos reales por los que estas injusticias pasan en España, son por dos. Y uno de los dos se lleva casi toda la culpa:

  • Beneficio de areas menos pobladas
  • Circunscripciones

El primero básicamente dice que una provincia, cuanto menor su población, mayor es el valor de un voto. Es decir, más poder de decisión sobre los escaños tiene. Un voto de ceutí vale cinco veces el de un madrileño. Pero el sistema se diseñó adrede para que fuese así. Para que aquellas zonas menos pobladas tuviesen más peso. Esta no es la causa principal. La causa principal es la división en 52 circunscripciones.

Todos los sistemas de repartición de escaños tienen la misión de decidir qué hacer con los decimales. Cuantos más escaños a repartir, menos peso tienen esos decimales. Pero si hay muy pocos escaños a repartir, los decimales son clave. Al separar el recuento en 52 circunscripciones, es como si se hiciesen 52 elecciones en paralelo, aplicando en cada una de ellas la ley d’Hont. No es lo mismo repartir 175 escaños a nivel nacional, que repartir 1, 2 o 3 escaños, como pasa en muchas circunscripciones. Con 2 escaños, la mayoría de partidos sólo tendrán decimales, y al repartir será muy injusto.

Esa es la clave de las injusticias en nuestro sistema: las circunscripciones. Así partidos minoritarios a nivel nacional, que sacan decimales en cada circunscripción, quedan sistemáticamente fuera. Y partidos que consiguen sacar escaños enteros en las circunscripciones a las que se presentan, terminan saliendo beneficiados de la repartición de todos esos decimales (como el malo de superman III). ¿Y qué partidos son esos? Pues los grandes a nivel de todo el estado y los localizados, como los nacionalistas, que concentran sus votos en pocas circunscripciones.

Resumiendo, el problema no lo tiene la ley d’Hondt, lo tienen las circunscripciones.

Solo espero que si algún día un partido de los que ahora está sufriendo por culpa de las circunscripciones, toma el poder, elimine las circunscripciones. Pero claro, si toma el poder, es porque ya no está sufriendo por las circunscripciones y le benefician. ¿Dará entonces un paso que le quitará presencia?

El tiempo dirá.

Sobre el autor

Jose M. Huerta

Jose es Gestor de Proyectos y Gestor de Servicios en Mallorca. Es Ingeniero de Telecomunicaciones y obtuvo el Master of Advanced Studies durante su etapa como investigador. Pero no tardó en abandonar ese mundo y meterse de cabeza en el mundo de las Tecnologías de la Información. Está certificado como ITIL Expert. Tiene amplia experiencia en gestión de servicios, clásica e integrada con desarrollo, gestión de proyectos, usando metodologías clásicas y ágiles, gestión de programas y portfolios, gestión de grandes grupos de personas, localizadas y off-shore, sin dejar de perder de vista el lado técnico y freak del sector. Ha trabajado en varias empresas del sector con distintos roles en áreas tanto de gestión de servicios de soporte como de equipos de desarrollo. Actualmente trabaja en WebBeds, como responsable del equipo de operaciones TI.

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