Yo también quiero jugar

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Uno de los problemas de pasar a cargos de gestión, es que poco a poco vas dejando atrás la parte técnica. Hay quien se resiste y sigue programando, o metiéndose por los servidores, dejando de lado su nuevo rol principal. No son más que técnicos forzados a hacer algo que no les gusta. Probablemente se trate un buen programador desperdiciándose como gestor.

Otros en cambio hemos admitido nuestro nuevo rol y nos vamos separando. Al principio para mí no era un problema. Dominaba perfectamente las tecnologías de mi equipo y era capaz de tanto en tanto de acercarme a un programador enganchado en un problema, sentarme al lado y solventarle el problema. No sólo era el líder del equipo en la parte de gestión, también podía serlo en la parte técnica. Y eso de alguna manera es la metadona que me permitía aguantar el mono.

Pero el tiempo pasa, y las tecnologías cambian. Y con las nuevas tecnologías, llegan juguetes nuevos. Y me entra la sensación rara en el cuerpo de que me estoy oxidando tecnológicamente. Así que un fin de semana tonto, me monto una maquina virtual en casa, me instalo cuatro cosas, me bajo un par de tutoriales y a toquetear. Me hago la típica aplicación chorra (gestión de empleados y departamentos es mi preferida) y ya me quedo tranquilo.

Pero sólo es una tranquilidad ficticia. No tengo experiencia. Unas horas dedicadas a probar ese juguete nuevo, no te hacen un experto, sólo te permiten conocer los detalles más obvios. Poco a poco cada vez, hay más juguetes que no domino a mi alrededor, y eso me pone un poco tenso.

En el área que dirigía en mi anterior trabajo, comenzamos un proyecto de reconversión tecnológica, como ya os he comentado en algún otro artículo. De golpe y porrazo entraron un montón de tecnologías y conceptos nuevos. Pasamos de grandes aplicaciones monolíticas con librerías enormes (muchos años creando código) a microservicios. Y entraron en casa un montón de juguetes nuevos: Spring Boot, Maven, Angular JS y luego Angular 4, Selenium, … y muchas que ya ni me acuerdo del nombre. Luego querían jugar con Docker. ¡Yo no sé jugar con esos juguetes! Me cambio de trabajo,y en el nuevo, aunque en vez de Java es con .NET, me pasa un poco lo mismo. WebApps en la nube, Kubernetes, … demasiada velocidad en este mundo de transformación digital para poder coger el ritmo.

Hace unos meses, me pasó algo que nunca me había pasado: dos programadores se pusieron a hablar a mi lado… ¡y no les entendía! Hablaban de conceptos y tecnologías que ni siquiera había oído nombrar antes. Allí me di cuenta de que había pasado un punto de no retorno. La distancia ya es enorme… Así que ya no puedo ni siquiera desatascar a alguien, o revisar su código. Y gracias a que ahora hay sistemas como GitHub, o BitBucket que me permiten ver lo que se ha cambiado en una subida, porque si me tengo que montar el proyecto en local, olvídate.

Entendedme, me encanta mi trabajo. Si tengo que elegir, me quedo con lo que tengo. Y cada vez me gusta más. Pero eso no quita que de vez en cuando, me muera de ganas de ponerme a jugar un rato con el resto de niños… ¿Qué queréis que os diga? En el fondo soy un friki.

Sobre el autor

Jose M. Huerta

Jose es Gestor de Proyectos y Gestor de Servicios en Mallorca. Es Ingeniero de Telecomunicaciones y obtuvo el Master of Advanced Studies durante su etapa como investigador. Pero no tardó en abandonar ese mundo y meterse de cabeza en el mundo de las Tecnologías de la Información. Está certificado como ITIL Expert. Tiene amplia experiencia en gestión de servicios, clásica e integrada con desarrollo, gestión de proyectos, usando metodologías clásicas y ágiles, gestión de programas y portfolios, gestión de grandes grupos de personas, localizadas y off-shore, sin dejar de perder de vista el lado técnico y freak del sector. Ha trabajado en varias empresas del sector con distintos roles en áreas tanto de gestión de servicios de soporte como de equipos de desarrollo. Actualmente trabaja en WebBeds, como responsable del equipo de operaciones TI.

4 comments

  1. Kico 6 marzo, 2018 at 11:19 Responder

    Me ha pasado lo mismo pero he acabado haciendo marketing… Siempre explico que si me oyera hace 20 años diría que soy un vende humos por la ceguera que tienen los programadores (yo la tenía y ya no la tengo) de todo lo que no sea tangible. :DDDD

    • Jose M. Huerta 6 marzo, 2018 at 21:33 Responder

      Ostras! Qué ilusión tenerte comentando en el blog!
      Bueno, Marketing no deja de ser un tema técnico, aunque de otra técnica. Yo a ti no te llamaría vende humos… Vende ternascos, puede 😉 . Pero nunca vende humos.

  2. Julio 27 marzo, 2018 at 09:55 Responder

    Te entiendo perfectamente porque estoy en el mismo camino desde hace años. Cuando mi equipo pasó de 4 a 6 y ahora a 9, se hace imposible hacer algo técnico porque no puedes centrarte en la misma tarea más de 20 minutos y así programar (y que funcione) es imposible.
    De momento, aún puedo hacer revisiones de lógica de negocio y formar a mi gente en Clean Code pero o me subo al tren de Java 10 o, pronto, ni eso 🙁

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