¿Puedes irte de vacaciones tranquilo?

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Hoy es mi primer día de vacaciones este año, y como todos los años ya tengo algo pendiente que hacer del trabajo, y en unos minutos me voy a liar. ¿Será esto que no me puedo ir de vacaciones?

Hace dos días me encontré con un artículo de Adi (quién ha comenzado su blog hace poquito) llamado Desconectar durante las vacaciones. Y hay una cita que me ha tocado la fibra:

Si alguien no puede desconectar durante unos días creo que denota algún problema suyo de organización o bien de la empresa.

Adi Merzbach

Si esto es así, tengo un problema. Así que me he puesto a pensar. Y veo varios motivos por los que esto pueda pasar:

  1. Porque consideremos que somos imprescindibles.
  2. Porque tememos perder el control.
  3. Porque queremos trabajar y no estar en casa.
  4. Porque creemos que con poquito esfuerzo aportamos mucho.
  5. … (seguro que hay más)

El primer punto es el que veo más problemático de todos. Si crees que eres imprescindible o tienes un problema de percepción o te has hecho imprescindible. Y la manera más fácil de ser imprescindible es si eres un héroe o un gollum.

El segundo punto también es problemático. Significa que tememos que durante nuestra ausencia se tomen decisiones o nos quiten cuota de poder. Vamos, que “pisen nuestro sembrado” y se metan en nuestro terreno. Creo que si piensas que tienes un sembrado propio y que es tuyo, también tienes un problema. Seguro que hay gente por arriba o por abajo tuyo capaces de tomar las decisiones que tú tomabas igual de bien.

El tercer punto es problemático, pero no con el trabajo. No hablamos de que lo pasemos bien en la oficina, hablamos de huir de casa.

El cuarto punto, tengo mis dudas de si es un problema o no. A veces somos los que más dominamos algo, o los que más hemos estado tocándolo. Así que otros podrán hacerlo bien, pero no tan rápido como nosotros. Y muchas veces, con dedicar 5 minutos a contestar un mail, ahorras unas horas a tus compañeros.

Y como dije en la lista, seguro que hay muchos más motivos.

¿Cuál es tu caso?

El mío es que no me considero imprescindible para nada. Sé perfectamente que todo lo que hago lo hace mi equipo o mi jefe en mi ausencia. Las tareas que me dedico yo en exclusiva y que no pueden retrasarse las reparto y delego. Con lo que este punto lo tengo resuelto. En cuanto a no querer estar en casa, no es mi caso. Pero los otros dos puntos… ay, ay, ay, un poquito si que peco de ellos.

Me cuesta mucho desconectar y no mirar el correo o el slack. Quiero saber qué está pasando. La verdad es que no es miedo a perder el control en el sentido de que me quiten cosas que son mías. Eso ya lo he superado. Pero si que tengo la necesidad de saber qué está pasando. No es tanto como querer influenciar, sino saber qué sucede. Me da la impresión de que si desconecto tres semanas, cuando vuelva estaré perdido y no sabré que pasa. Si lo pienso fríamente, sé que en uno o dos días habré recuperado ese control. Y además que nadie me exigirá saber todo lo que ha pasado a mi vuelta. Pero… me cuesta no mirar el correo.

Y en cuanto al último, no lo acabo de ver como un problema. Sé que puedo aportar y si no me cuesta, ¿por qué no hacerlo? De la misma manera que tengo un horario libre y a veces llego o me voy más tarde, ¿Por que no voy a poder echar una mano en vacaciones? De la misma manera que si un sábado un servicio se “desmonta” no me cuesta conectarme para reiniciarlo lo puedo hacer durante vacaciones.

Por supuesto eso no me impide hacer cosas chulas con la familia. Si estoy de excursión o en la playa no estaré contestando correos. Pero si recibo una llamada no me molestaré porque estoy de vacaciones. Probablemente con tres minutos de llamada, le arreglo un problema a un compañero (o compañera).

Sé que muchos dicen que es necesario desconectar. Yo no siento esa necesidad. Y eso que los últimos meses han sido estresantes en mi empresa. Sé lo que es desconectar. El año pasado cogí un mes de vacaciones, viaje a USA y desconecté de verdad. La verdad es que la sensación me gustó. Pero no es algo que sienta que necesite.

¿Crees que hago mal? ¿Qué opinas?

Sobre el autor

Jose M. Huerta

Jose es Gestor de Proyectos y Gestor de Servicios en Mallorca. Es Ingeniero de Telecomunicaciones y obtuvo el Master of Advanced Studies durante su etapa como investigador. Pero no tardó en abandonar ese mundo y meterse de cabeza en el mundo de las Tecnologías de la Información. Está certificado como ITIL Expert. Tiene amplia experiencia en gestión de servicios, clásica e integrada con desarrollo, gestión de proyectos, usando metodologías clásicas y ágiles, gestión de programas y portfolios, gestión de grandes grupos de personas, localizadas y off-shore, sin dejar de perder de vista el lado técnico y freak del sector. Ha trabajado en varias empresas del sector con distintos roles en áreas tanto de gestión de servicios de soporte como de equipos de desarrollo. Actualmente trabaja en WebBeds, como responsable del equipo de operaciones TI.

2 comments

  1. Kico 28 agosto, 2018 at 08:37 Responder

    Mi mensaje de vacaciones:
    ¡Hola!

    Gracias por escribirme pero no estoy online y estaré hasta el 24 de Agosto
    de Vacaciones.

    Un sabio oriental dijo: “al volver de vacaciones vacía la bandeja de
    entrada” por lo que no se si llegaré a leer tu email XD.
    Por favor si es importante me lo envías de nuevo el 27 de Agosto y será de
    los primeros que conteste. O si es urgente puedes contactar con el equipo
    en bla bla bla

    a mi mirar el correo no me estresa es tener que contestarlo y sobretodo al volver tener que repasarlo entero… 😀

  2. Julio 12 septiembre, 2018 at 12:27 Responder

    Para mí, desconectar es importante y necesario. Llega un punto que tengo el vaso rebosando y la única forma de bajar el nivel es desconectar. Eso incluye no mirar el correo. Para desconectar de verdad, necesito 2-3 semanas. La 1a semana siempre termino leyendo el correo alguna vez (nunca contestando). También soy de los que no le importa leer el correo un día normal a las 9 de la noche, pej.
    Cuando me voy de vacaciones, siempre delego todo en mi equipo. Les digo que no me llamen, salvo para algo realmente crítico. Creo que es bueno para ellos, es una especie de ejercicio de toma de decisiones y una forma de evaluar nuestra madurez y autoorganización. A mi vuelta, me tomo mi tiempo en hablar con ellos para que me expliquen lo qué pasó, qué decisiones tomaron y por qué.
    Pero seguro que también influyen nuestras circunstancias. Creo que llevas poco tiempo en tu nuevo trabajo y es normal que sientas un exceso de responsabilidad por hacerte con el control (microcontrol?) y de enganche ante las novedades que vas descubriendo. Yo ya llevo muchos años, los problemas repetivos y situaciones fuera de mi alcance cada vez me cansan más y, sobre todo, veo la importancia de que el control recaiga más en el equipo y no sólo en mí.
    Por eso, veo tan importante desconectar y delegar esas tareas que sé que yo puedo hacer en 5 min y a otro le va a llevar horas y seguramente esos mismos 5 minutos mios pero revisando o contestando dudas.

    También te digo que no veo que hagas nada mal o será que veo reflejado a mi yo del pasado. Si lo estás haciendo así es porque sientes que es lo mejor para el equipo. Y creo que tienes un buen instinto para eso. Ánimo! 😉

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