Encarar un despido

0

En el mundo laboral hay pocas situaciones más desesperantes y aterradoras que un despido. Que te llamen a un despacho, te digan que ya no te quieren allí y que te vas a tener que ir, puede hundirte a niveles insospechados. Puede llegar a deprimirte y puede llegar a cambiar tu vida y a ti mismo para siempre. Y lo peor es que no estás preparado. No sabes cuando va a pasar, ni si va a pasar.

Yo he tenido la suerte de que sólo me pasó con un trabajo a tiempo parcial, muy parcial, y mientras era estudiante de universidad; nunca con un trabajo “de verdad”. Pero también he estado con compañeros en esos momentos, y de alguna manera he vivido sus vivencias, y he compartido sus procesos. También, desgraciadamente, he tenido que estar en el otro lado del despido, es decir, el de la persona que decide y/o comunica a otra que le vamos a despedir. Así he visto varias reacciones en esos momentos y siempre me he preguntado, ¿Qué haría yo en ese caso? ¿Cómo reaccionaría?

Cuando me pase, si es que alguna vez me pasa, no quiero que me pille sin preparación. Y cuando pase, es muy posible que no tenga un preaviso para prepararme al despido. Así que hace ya tiempo decidí preparame, y evaluar cómo tengo que actuar cuando me pase. Estamos hablando de un momento en el que la sangre caliente correrá por mis venas y las decisiones, sobretodo las trascendentales para la vida de uno mismo, deben tomarse en frío. Así que de alguna manera lo planteé desde dos prismas:

  • Desde el punto de vista de la gestión de riesgos: Mitigar y prepararse para el riesgo.
  • Desde el punto de vista de la procedimentación: Tener preparado el plan de como actuar cuando pase.

Paso 0: Gestión de Riesgos

Antes de que llegue tenemos que evaluar el riesgo de despido. Casi siempre será, poco probable, pero posible. No te engañes, por muy bueno que seas, por muy bien que vaya la empresa, nunca es imposible. Puede ser muy poco probable, pero nunca imposible. Así que es un riesgo. Y como riesgo que es, tenemos que planificar nuestra respuesta al riesgo. La respuesta se planifica, como en cualquier riesgo en tres posibles caminos:

  • Acciones a tomar para reducir la probabilidad del riesgo
  • Acciones a tomar para mitigar el impacto del riesgo
  • Preparar la respuesta en el caso de que el riesgo se materialice.

El primer punto es muy abstracto. Se hace con el día a día. Intentas hacerte valioso e intentas que a tu organización le vaya lo mejor posible. Poco te puedo ayudar en esto, porque seguramente es algo que ya haces, y es muy particular en cada caso.

El segundo punto, es de lo que trataré en este Paso 0: qué cosas podemos hacer para que si nos despiden, el impacto sea el menor posible, es decir, que encontremos otro trabajo lo antes posible.

El tercer punto, serán el resto de pasos.

Así, ahora vamos con la preparación para el despido, y se puede resumir en dos puntos:

  • Elaborar el material de búsqueda de empleo.
  • Desarrollar la red de contactos

Elaborar el material

Cuando buscas empleo, ¿qué material necesitas? Hay uno y es el principal: tu CV. Tienes que mantener tu CV actualizado. Pero hoy en día hay un material, casi más importante y complicado de elaborar: tu perfil de LinkedIn. Debes mantener un perfil actualizado y completo en todo momento. Debes incluir todas tus habilidades, premios, voluntariados, certificaciones, cartas de recomendación, … todo. Si llega el momento, lo tendrás todo perfecto y cuidado. Es un trabajo continuo. Yo, un par de veces al año, me repaso mi perfil, miro si le falta algo y lo completo.

Igual que cuido mi perfil de LinkedIn hay que cuidar el de otras posibles herramientas de búsqueda de empleo. En España, hace unos años estaba infoJobs (y digo estaba, porque mi perfil ya no se suele mover por infoJobs). Si piensas utilizarlo en el caso de que te despidan, mantén actualizado tu perfil.

Por ahora hemos dicho tres elementos que hay que mantener actualizados:

  • Curriculum
  • LinkedIn
  • Otras herramientas de búsqueda de empleo

Pero hay otro material que cuesta mucho preparar, mucho más que lo anterior: tu formación y certificaciones. Debes tener mucho cuidado si en tu trabajo te encasillas. ¿Está tu perfil preparado para el mundo fuera de tu puesto de trabajo?. Yo hace unos años me especialicé en BMC Remedy. En Baleares el único trabajo posible de Remedy era el que yo tenía. Si se cortaba esa línea de negocio o me despedían, ¿Qué más tenía? De esta manera me preocupé en que me asignasen proyectos de otras áreas (consultoría de servicios, gestión de proyectos) y busqué certificaciones (ITIL, PMP, …) que me pudiesen ayudar si luego lo necesito.

Recuerdo un caso de un DBA de Informix. En su organización estaban migrando Informix a Oracle. Recuerdo que esa persona siempre decía, “Si quieren que me dedique a Oracle, que me paguen una formación”. Si se acaba Informix, ¿a dónde irás? ¿Por qué esperar y exigir que te formen? Estas corriendo un riesgo muy elevado en esa apuesta. Te estás apostando tu vida. Yo ya habría comenzado a mirar Oracle, SQL Server y cualquier otra cosa que me preparase por si llega lo peor.

Resumiendo:

  • Prepara tu CV y otros materiales de búsqueda de empleo con antelación.
  • Revisa tu perfil, pregúntate si está preparado para el futuro y rellena los huecos. No esperes a que te los rellenen.

Desarrollar la red de contactos

Muchas personas tienden a vivir en una endogamia en su empresa. Si les despiden no conocen a prácticamente nadie. Y eso les coloca en muy mala situación. Tenemos que mantener una red de contactos sana, y cuidarla. No la crearemos de la noche a la mañana cuando la necesitemos.

Para ello hay tres aspectos a considerar:

  • Desarrollar tu propia marca personal. Tengo pendientes de publicar artículos sobre marca personal. Pero quédate con que no podrás crear la marca en el momento, se tarda tiempo.
  • Desarrollar tu red de contactos on-line. Apúntate a foros, haz contactos en redes sociales, apúntate a grupos de interés en LinkedIn. Estate al día de lo que se mueve por ese mundo, participa y que te vean.
  • Desarrollar tu red de contactos off-line. Seguro que hay asociaciones o iniciativas locales relacionadas con tu sector. Apúntante a todas las que puedas, acude a los eventos, paga las cuotas, conoce gente. ¿Eres desarrollador? No dejes escapar ninguna Hackathlon, apúntate a katas y cosas así. ¿Eres gestor de servicios? Apúntante al itSMF y acude a los eventos. ¿Eres jefe de proyectos? Apúntate al PMI, y a cualquier organización afín. Hay que mantener el contacto real, no sólo el on-line. Y no importa donde estés. Cualquier localidad por pequeña que sea o aislada que esté suele tener comunidades afines. Por ejemplo, Menorca, con los problemas de comunicación al exterior y la poca actividad de grandes empresas en TI, ha tenido iniciativas importantes como los BetaBeers, o Besuricata.

Esa red te servirá para muchas cosas, no sólo en caso de despido. Por lo que es una recomendación que desde aquí te hago. No te aísles, y ¡participa del mundo!

Paso 1: Inacción y Pregunta

Ha llegado el momento que nadie desea. Te meten en un despacho y te dicen la frase maldita, ¡te despiden!

En ese momento debes tener una única prioridad, conocer el por qué real. Esa es tu única prioridad y lo único que debes hacer. Nada más. ¿Qué motiva el despido?

La mayoría de las veces no te dirán la verdad, te dirán una versión endulzada de la misma. Es como cuando una pareja rompe y el que corta le dice “No es por ti es por mí”. Mentira. Hay que intentar conocer la causa real. ¿Es un recorte de la empresa y te ha tocado a tí? ¿Por qué a ti y no a otro? ¿Están mejor preparados? ¿Cobran menos? ¿Sale más barato tu despido? ¿No eres el hijo de fulanito?

Intenta conocer la verdad. Pero con un objetivo: Mejorar. Te han despedido y de alguna mantera has fracasado. Hay que aprender de nuestros fracasos. Ese es el objetivo de saber el por qué. Puede ser por llevarte mal con los compañeros: pues tendremos que mejorar eso en el siguiente trabajo. Puede ser porque tu productividad es baja, por que te ven poco motivado, … pues ya sabes lo que hay que mejorar. Este consejo cobra especial importancia cuando llevas poco tiempo en el trabajo. Si entras en una empresa y a los 3 meses te despiden, es muy probable que tengas un problema. detéctalo y soluciónalo.

Por lo demás, no hagas nada más. En especial:

  • No hagas o digas algo de lo que luego te puedas arrepentir. Un despido es una puerta que se cierra, pero que se puede volver a abrir en el futuro. No la cierres para siempre.
  • No firmes nada.

El segundo punto es clave: NO FIRMAR NADA NUNCA!!

Lo normal es que te den algo a firmar para dar fe de que se te ha comunicado el despido. Incluso en muchas ocasiones ya tendrán todos los papeles preparados: rescisión de contrato, finiquito, etc. Si no eres experto en esas materias, no firmes nada. Hay algunos casos en los que esa firma te puede quitar derechos. Como no estas seguro, mejor no firmar nada.

Yo he visto un despido en el que la persona que se debía despedir había hecho acciones de sobra para que fuese un despido procedente. Así que en la reunión del despido le dieron a firmar los papeles, en los que se afirmaba que el empleado aceptada ese despido procedente. El empleado no sabía que los papeles que le daban a firmar implicaba eso. Un despido procedente no tiene derecho a indemnización por despido en España, por lo que con esa firma el empleado renunciaba a esa indemnización, tras varios años trabajado. El empleado no firmó, lo llevó a un abogado laboralista, que le avisó de lo que le daban a firmar y consiguió la indemnización. La empresa no había seguido el procedimiento de notificar y amonestar al empleado cuando hizo cada una de las acciones, con lo que no pudo demostrar que el despido era procedente.

Coge el material que te den para firmar, y di que quieres revisarlo con calma antes de firmarlo. Luego, en casa y con calma, lo estudias, y si es necesario pides ayuda a un experto.

Paso 2: Burocracia ASAP

Una vez ha pasado la reunión de despido, hay tareas burocráticas que tienes que resolver. No las dejes para mañana. Hazlas todas al momento, el mismo día si es posible. Quítatelas lo antes posible.

Aquí hablamos de darse de alta en servicios de búsqueda de empleos estatales, o apuntarte para cobrar un subsidio por desempleo. Cada país tiene sus procedimientos y sus normas. dependiendo del país y de tu situación, pueden ser un par de días de colas, impresos y procesos burocráticos. Si has estado en algo así, ya sabrás que puede ser tedioso. Si no, es posible que hayas estado en algún proceso parecido. Por ejemplo un nacimiento o una defunción de un familiar directo pueden conllevar procedimientos burocráticos extensos. Mi recomendación es que te hagas con una carpeta archivadora, tipo portafolio, y lleves contigo todos los papeles y copias que vas haciendo, te van pidiendo y te van entregando. Te evitarás sorpresas de que te falta un papel, que justo te han dado en otro sitio.

Lo que sí es importante es quitarte todo este trabajo lo antes posible y no dejarlo para la semana siguiente, por dos motivos:

  • Es un ejemplo de procrastinación muy peligroso. No hay ganas, no es plato del gusto de nadie, y tenderemos a dejarlo. Esto nos generará estrés. Quítate la tarea de en medio ASAP.
  • Puede tener implicaciones económicas. Hay países en los que el día en el que se pide el subsidio puede afectar a cuando se va a cobrar. Y hay casos en los que un día más tarde puede implicar un mes más tarde a cobrar el subsidio. No te tires más piedras de las que tienes.

Paso 3: Tómatelo con calma

Ya te han despedido, ya has hecho el papeleo. Toca tranquilizarse. No es el fin del mundo. No eres una mierda. Toca pensar en positivo y cargado de pilas. Es posible que quieras pillarte unos días de relax o de “vacaciones”. Puede estar bien. Pero ponle fecha límite desde el primer día y que no sea demasiado. Yo no te aconsejaría cogerte más de una semana, o puedes entrar en una espiral peligrosa. Y repito lo de poner fecha límite. No te engañes diciendo me cojo un tiempo, y ya veré cuando me pongo.

Cada persona es un mundo. Yo empezaría al día siguiente a tope con la búsqueda, pero he conocido casos donde esa semanita o esos días han sido mano de santo. Una recarga de pilas importante. Los casos que conozco que les han ido bien se han ido con su familia unos días. Incluso uno se instaló el GTA y se pegó una viciada de espanto unos días. Romper con la monotonía esos días, relajarse e intentar ver el mundo de una manera optimista, puede ayudar.

Sobretodo, lo más importante, no dejarte caer en una espiral de desesperación o de depresión.

Resumiendo, plantéate si necesitas una pausa, ponle fecha límite y desconecta.

Paso 4: Evaluación económica

Cada caso es un mundo, pero hay una constante común: tu nivel de ingresos se va a reducir a corto plazo. Y en algunos casos, dependiendo del país y tu situación, puede desaparecer. Y no sabemos lo largo que será ese “corto plazo”. Hay que revisar nuestros gastos, nuestra economía personal o familiar y valorar si necesitamos un reajuste de nuestro nivel de vida. Puede haber gastos ineludibles, como colegios, hipotecas o servicios básicos. Pero seguro que hay muchos opcionales. No importa si crees que vas a encontrar trabajo en una o dos semanas, hay que hacer una correcta gestión del riesgo de que tardemos en encontrar un nuevo puesto.

Muchos casos van a requerir entrar en una nueva situación económica, de reducción de gasto. Es parecido a un país que entra en guerra, y aplica una economía de guerra. Debes entrar en economía de guerra. Tienes una baza a tu favor: tiempo. Ahora tienes tiempo que antes no tenías, y la falta de tiempo implica gasto. Ahora podrás cocinar, en vez de comprar comida procesada o salir a comer fuera. Cogerás menos el coche. Podrás ir al super a comprar o comparar precios. Podrás hacer muchas cosas que antes no podías. A lo mejor tendrás que prescindir de algún capricho. Pero será temporal.

Lo que tienes que evitar es autoengañarte con un “me he comprado esto para alegrarme un poco”, o “vamos a salir, que me irá bien para el ánimo”. Revisa tu economía. Es mucho más fácil hacer una reducción de gastos ahora, que luego encontrarte con un problema de insostenibilidad. Si llegas a eso, puede venir una desesperación.

Resumiendo, evalúa tu situación económica, ponte en la situación más pesimista y evalúa que nivel de vida puedes llevar.

Paso 5: Contactos

El primer movimiento activo hacia un nuevo empleo es tirar de contactos. Hay que correr la voz de que buscas algo. Si tienes una red de contactos sana te puede salir algo. Yo no he estado en la situación de un despido, pero sí que he estado en la situación de decir, no quiero pasar ni un día más en esta empresa y quiero otra cosa, así que tiré de contactos. Al día ya tenía una oferta, que se convirtió en mi siguiente trabajo.

Los posibles trabajos que puedan salir de esta primera toma suelen ser de buena calidad. Básicamente te vas a enterar de oportunidades no publicadas y que no podrías enterarte por otra vía. Si has desarrollado una buena marca personal, y una buena red de contactos, existirá gente que buscará perfiles como el tuyo, y que no te lo ha dicho nada porque no sabía que eras un posible candidato. A la que dices que estás disponible, estas oportunidades pueden aparecer.

Un consejo es que personalicemos estos contactos. Por supuesto que puedes lanzar el típico mensaje en tu feed de LinkedIn o en el muro de facebook, pero no será mucho más que un grito al viento. Lo más normal es que una entrada en LinkedIn diciendo que estás buscando una nueva oportunidad genere un montón de recomendaciones y reenvíos. La gente te querrá ayudar. Pero se quedará en eso: reenvíos. A lo mejor tienes suerte y suena la campana. Pero no tengas esperanzas en que esos gritos tengan un resultado, más allá de la multitud de recomendaciones.

Llamadas de teléfono, mails de tú a tú, post en un foro especializado, quedar a tomar una cerveza, son el tipo de contactos de calidad en este momento. Requieren esfuerzo y tienes que dedicarlo. No puedes hacer una llamada a un amigo para decirle que buscas algo nuevo, sin luego tirarte 20 minutos de conversación. Sobretodo si hace tiempo que no hablas con él. Así que te tocará dedicarle tiempo. Mi consejo es que lo dediques, es una inversión muy buena en este momento.

Búsqueda del nuevo trabajo

Una vez completados esos pasos iniciales (que si no hay parón, podría ser cuestión de pocos días), comienza la búsqueda de trabajo. Aquí hay varias cuestiones a tener en cuenta, pero ya no es dentro del frenesí de los primeros días. Esto ya lo puedes hacer con más tiempo, y de forma más estudiada.

¿Cómo debe ser esta búsqueda de empleo? Lo dejo para otro artículo.

Despido

Sobre el autor

Jose M. Huerta

Jose es Gestor de Proyectos y Gestor de Servicios en Mallorca. Es Ingeniero de Telecomunicaciones y obtuvo el Master of Advanced Studies durante su etapa como investigador. Pero no tardó en abandonar ese mundo y meterse de cabeza en el mundo de las Tecnologías de la Información. Está certificado como ITIL Expert. Tiene amplia experiencia en gestión de servicios, clásica e integrada con desarrollo, gestión de proyectos, usando metodologías clásicas y ágiles, gestión de programas y portfolios, gestión de grandes grupos de personas, localizadas y off-shore, sin dejar de perder de vista el lado técnico y freak del sector. Ha trabajado en varias empresas del sector con distintos roles en áreas tanto de gestión de servicios de soporte como de equipos de desarrollo. Actualmente trabaja en Sunhotels, como responsable del equipo de operaciones TI.

Sin comentarios