La diferencia real entre un jefe y un líder

5

Mucho se ha escrito sobre el concepto de líder. Yo mismo he estado dando vueltas sobre el concepto de buen líder varias veces. No pasa un mes sin que me tope con otro artículo o infografía sobre el tema. Y creo que en el fondo todas estas comparativas van a lo mismo. Se asume que un jefe, es realmente un jefe déspota. Y se asume que un líder, es un líder molón.

En este artículo no voy a caer en esa trampa. La diferencia no está en si eres colaborador o no. Si impones o no. La diferencia está en quién te ha elegido.

La organización elige al jefe, el equipo elige al líder

Como siempre, me gusta explicar las cosas con ejemplos. Por ejemplo, supongamos que soy el CIO de una empresa y que quiero a alguien que gestione el área de operaciones. Lo que estaré haciendo es elegir al jefe de operaciones, o al gestor de operaciones, pero no al líder de operaciones. Ya me gustaría poder nombrar a alguien y que se convierta en líder. No puedo. Lo más que puedo hacer es nombrar un jefe, y confiar en que pueda convertirse en líder.

Muchas veces veo puestos de trabajo como “Team Leader” o cosas así. Me parece bien que se nombre así, ya que jefe de equipo o en día suena rancio. Pero no por nombrarlo tendremos un líder. Tendremos un jefe. Puede ser bueno o malo. Ya veremos si se convierte en líder o no.

Es posible que en un equipo haya un jefe, un buen jefe, y que el líder del equipo sea otra persona. Y que el jefe se apoye en ese líder. Un líder es alguien que consigue que todos le vayan detrás. Un jefe tiene una responsabilidad. Un líder tiene poder. Qué mejor manera de conseguir nuestra responsabilidad como jefes si conseguimos ser líderes.

Resumen de toda esta ida de olla: No podemos nombrar líderes, sólo desearlo. Podemos nombrar un jefe, y esperar que el equipo lo eleve a líder.

Sobre el autor

Jose M. Huerta

Jose es Gestor de Proyectos y Gestor de Servicios en Mallorca. Es Ingeniero de Telecomunicaciones y obtuvo el Master of Advanced Studies durante su etapa como investigador. Pero no tardó en abandonar ese mundo y meterse de cabeza en el mundo de las Tecnologías de la Información. Está certificado como ITIL Expert. Tiene amplia experiencia en gestión de servicios, clásica e integrada con desarrollo, gestión de proyectos, usando metodologías clásicas y ágiles, gestión de programas y portfolios, gestión de grandes grupos de personas, localizadas y off-shore, sin dejar de perder de vista el lado técnico y freak del sector. Ha trabajado en varias empresas del sector con distintos roles en áreas tanto de gestión de servicios de soporte como de equipos de desarrollo. Actualmente trabaja en WebBeds, como responsable del equipo de operaciones TI.

5 comments

  1. Nando 27 septiembre, 2018 at 16:02 Responder

    Muy bueno el video 😉

    Respecto al artículo, estoy de acuerdo en el enfoque y la reflexión y sólamente añadiría que irremediablemente un jefe debe existir… preferiblemente siendo además lider, pero debe existir. Pienso que la especie humana (y aquí me meto en otro terreno) no está lo suficientemente evolucionada como para vivir y relacionarse sin la presencia de una autoridad, menos aún en la anarquía. Por lo que comentas de la responsabilidad justamente, porque es al jefe a quién le van a exigir los resultados y es quién tiene, se supone, los medios y la capacidad para lograrlos cosa que un lider no (porque no le corresponde). Además, a un lider tampoco le resulta fácil convertirse en jefe, suelen tener muchas dificultades… La responsabilidad incordia y compromete.

    La ausencia de responsabilidad compromete el concepto “lider”, en el sentido que los puede convertir en inapropiados si no existe la figura del “jefe”. El tipo del video lidera un momento de subidón en medio de un festival, los followers lo siguen, ven que tiene claro como lograr divertirse y participan con él. ¿Y si luego el lider se cansa y para? (como hizo Forrest G. cuando dejó de correr) O tiene un desvarío y se marcha, que se yo. Entonces, ¿el compromiso de seguir divirtiéndose, quién lo asume?

    Matizar que estoy refiriéndome, y creo que el autor del artículo también, a organizaciones de tamaño pyme o superior. Quizá la sola figura de un lider encaje en StartUps, o en grupos de trabajo planos, sin jerarquía y basados en la autogestión… Allí tal vez.

    Fecilitaciones por el blog, muy intersante en general.

    • Jose M. Huerta 1 octubre, 2018 at 07:17 Responder

      Iba a matizarte una cosa cuando he leído tu penúltimo párrafo. Creo que si el grupo es grande necesitas a alguien al frente. Pero en grupos pequeños (7 personas por ejemplo) es posible que funcionen sin jefe. De hecho, cuando he tenido grupos así han funcionado muy bien. Pero el tema de si necesitamos jefes o no es algo que reservo para un futuro artículo.
      Gracias por leerme!

Post a new comment