Quiero un mentor

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Tal vez no lo sepas, pero mola mucho tener un mentor. Tener un mentor es tener a alguien que continuamente te ayuda a darte cuenta de lo que haces mal, te enseña cómo mejorar y te proporciona técnicas o conocimientos que te costaría mucho aprender por ti mismo. Es mucho más valioso que una formación y está allí cuando lo necesitas.

Es algo que en los últimos años no he parado de buscar. Y siempre he pensado que mejor tener dos que uno, y mejor tres que dos. Si de uno puedo sacar mucho jugo, de dos me hago un zumo.

Qué significa tener un mentor

Un mentor es una persona que en un determinado campo es más experto o tiene más conocimientos que tú. No tiene por qué ser mejor en todo, pero sí que es mejor que tú en determinadas áreas, ya sean personales o profesionales. Y lo mejor de todo es que está dispuesto a cederte ese conocimiento.

Así, en el momento que adquieres un mentor, aumentas tu valor. Es como tener un formador continuo contigo. Además, como puede vigilar lo que haces, te multiplica el valor al momento. Llega un momento como gestores en que el valor que proporcionamos depende en gran medida del número de errores que comentemos. Por supuesto que depende del nivel de acción que tengamos, ya que si no haces nada, no cometes errores, pero tampoco aportas valor. Pero dado un nivel de acción correcto, hay que intentar minimizar errores. Y lo peor de todo es que es muy difícil ver los errores propios que se comenten. Así que si una persona, mejor preparada que tú, te indica esos errores, y te ayuda a enfrentarte a los problemas de otra manera, te multiplica tu valor.

Así que tener un mentor significa que tu valor futuro aumenta (ya que te va a enseñar mucho), pero también te aumenta el actual (ya que te proporciona consejo sobre el ahora y multiplica tu valor actual).

Cómo conseguir un mentor

Los mentores pueden caerte del cielo, pero es mucho mejor no confiarte en eso e ir a buscarlo. Es probable que si no has ido en búsqueda activa a ellos, ya te hayan caído unos pocos. Pero la gracia de conocer el altísimo valor que tiene el disponer de un mentor, es que te animas a buscarlos, y que sean lo mejores posibles.

Lo primero que tienes que pensar es en qué tipo de mentor quieres. Lo mejor es que te fijes en tu plan de carrera, y en tus carencias o puntos a potenciar. Sólo así identificarás en qué áreas te pueden ayudar más. Una vez visto, ¿Qué persona domina más esas áreas? Así localizarás a tus potenciales mentores.

Si estás en el mundo de la gestión y te apasiona tanto como a mí, es normal que quieras gestionar equipos cada vez más grandes y cada vez más complejos. Retos cada vez mayores. Así que las personas más indicadas para ser tus mentores son los que jerárquicamente están por encima de tí. Tu jefe, sus colegas y los jefes de tu jefe, te pueden proporcionar unos conocimientos que por ti mismo te costaría mucho adquirir.

Yo saco mucho valor de cada revisión con mi jefe, o de cada comida. Y no lo saco cuando me dice “buen trabajo” o “qué bien lo has hecho”. No. Lo saco cuando me dice “Aquí has hablado demasiado”, “Espera que ahora no es el momento”. Y lo mismo me pasa con el jefe de mi jefe, y con el jefe del jefe de mi jefe. Los minutos con el presidente o con el director general de la empresa en la que estoy valen oro. No porque vea una oportunidad de peloteo de potenciar mi imagen. Sino porque cada palabra que dicen, vale oro. Hablamos de personas con mucha más experiencia que yo y acostumbradas a gestionar cientos de personas. Así que si tengo la oportunidad de sentarme al lado en el avión y que me cuente lo que sea, no la dejaré escapar, porque me sacaré una master class de gratis.

Hace ya tiempo tomé la decisión de no tener un jefe que yo considere que su trabajo lo haría mejor que él. Y uno de los motivos principales es porque un jefe al que no respecto, no puede ser mi mentor. Y pierdo a uno de los mejores mentores que puedo tener en el trabajo.

Otra opción es la de rodearte de gente diferente y con habilidades diferentes a ti. Hace poco incorporé a mi equipo a una persona con capacidades complementarias a las mías. Hay aspectos en los que me considero superior y aspectos en los que soy consciente de que estoy muy por debajo. Para mí esa persona es un mentor. Puedo comentarle cualquier dilema que pueda tener y sé que me va a dar una opinión o un razonamiento nuevo. Esos razonamientos, me ayudarán en ese momento y me ensañarán otra manera de ver las cosas. Cómo he dicho al principio, ayudan al ahora y al futuro.

Tú puedes ser un mentor

Y probablemente ya lo seas. Ser un mentor es algo que aporta ventajas no solo al aprendiz, sino a ti también. Para mí la más importante es la realización personal. Ver como ayudas a crecer a una persona me llena por dentro. Pero también, se crea un vínculo con esa persona que te ayudará, en varios sentidos. Uno, importante, es que te proporciona una posición de liderazgo. Y otra, más importante, es que por norma los aprendices son agradecidos. Así, sabes que los tendrás cuando los necesitas.

Por último, todo aprendiz es un mentor. Esto no es una vía de un camino. No importa si es un becario o un experto, el aprendiz siempre tiene algo que enseñarte. Y enseñándole, aprendes. Porque te suele contar sus experiencias y sus problemas, y así multiplicas la cantidad de experiencias y problemas a los que te enfrentas, con lo que aceleras tu propio aprendizaje.

Pero, a diferencia que en el caso de buscar mentores, no sucede lo mismo con buscar aprendices. No los puedes buscar, te tienen que escoger ellos. Tú debes estar abierto a ayudar a quien lo pida. A dedicarles el tiempo que merecen, sobretodo si son parte del equipo que gestionan. Si cuando te necesitan, estás para ellos, verán que tienen la puerta abierta a ganar un mentor, y si lo quieren entrarán. Pero no puedes forzarlo. Desde mi punto de vista es más sencillo conseguir un mentor que un aprendiz.

Sobre el autor

Jose M. Huerta

Jose es Gestor de Proyectos y Gestor de Servicios en Mallorca. Es Ingeniero de Telecomunicaciones y obtuvo el Master of Advanced Studies durante su etapa como investigador. Pero no tardó en abandonar ese mundo y meterse de cabeza en el mundo de las Tecnologías de la Información.
Está certificado como ITIL Expert. Tiene amplia experiencia en gestión de servicios, clásica e integrada con desarrollo, gestión de proyectos, usando metodologías clásicas y ágiles, gestión de programas y portfolios, gestión de grandes grupos de personas, localizadas y off-shore, sin dejar de perder de vista el lado técnico y freak del sector.
Ha trabajado en varias empresas del sector con distintos roles en áreas tanto de gestión de servicios de soporte como de equipos de desarrollo.
Actualmente trabaja en Sunhotels, como responsable del equipo de operaciones TI.

2 comments

  1. Brenda Juárez 23 noviembre, 2017 at 21:47 Responder

    Excelente tu descripción de mentor, a veces no es interesante saber que el mentor puede no ser de tus mismas habilidades. Felicidades.

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