Comiendo la mierda de otros

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Le estoy cogiendo el gusto a esto de hablar sobre mierda. Me siento muy a gusto en estos artículos de mierda. No sé si es por lo relajado del lenguaje que uso. Por la liberación de soltar palabrotas. O por atacar verdades sin miedo. ¿Tendré un problema con la mierda? Yo creo que no. No tengo ningún problema con la mierda, ¡me encanta la mierda!

Hoy voy a revisar un caso común que seguro que en algún momento has vivido. Un ente (ya sea un equipo, una empresa, una persona o un villano muy malvado) crea una mierda de proporciones épicas. La mierda crece y crece sin control hasta que un buen día, no sabes muy bien como te dan una cuchara y te dicen: “A comerte la mierda. Y que no quede nada!” Que bonita es la vida.

El día en que te enseñan que en el menú de hoy solo hay mierda

Esto pasa en todas partes, pero creo que en TI hay muchos casos en los que uno crea mierda y otro se la come.

  • Una tarea que no tiene dueño y que como gestor nos la tenemos que comer.
  • Un proyecto que termina siendo un pozo sin fondo y te lo pasan para gestionar.
  • Una aplicación que un equipo de desarrollo, que más que programadores parecen terroristas intentando que las bombas lleguen a producción, le entrega a un equipo de operaciones.
  • Una aplicación que un equipo de desarrollo ha ido complicando y complicando con el tiempo y le toca a otro equipo mantenerla. Diarrea continua de incidencias que llegan de producción y que toca de arreglar, mientras sólo deseas quitarte los ojos al ver ese código.

El tema de fondo es sentir que te acaban de encasquetar un montón de mierda de tamaño considerable que tú o tu equipo tendréis que comeros de ahora en adelante, y que sientes que no es tuya. Y todos sabemos que la mierda propia huele bien. Pero no pasa lo mismo con la de otros.

Además, con la reciente orientación de organizaciones a productos en vez de a proyectos, es fácil que a toda la mierda feliz (ya hablaré más adelante sobre la mierda feliz, que se merece un artículo aparte) se le asigne un dueño que tendrá que comérsela sin rechistar. Estamos rodeados de mierda, y es fácil que algo de esa mierda te salpique.

El lado positivo de comer la mierda de otro

Los que ya habéis leído las dos entregas anteriores, ya sabéis que siempre intento ver el lado positivo de la mierda. Y comer mierda de otro no va a ser una excepción. Hay muchas cosas positivas en este tipo de situaciones. Vamos a ver unas cuantas:

  • Es un reto: Y de los más complejos. Hacer una aplicación de cero es fácil. Pero encontrarte un desastre de otro y poner orden es subir a nivel Pesadilla. ¿Qué hay mejor que pasarse el Doom en nivel Pesadilla?
  • Es una oportunidad para demostrar nuestro valor: ¿Confías en ti? Si no confías, entonces entiendo que no quieras comer mierda. Te podrías atragantar. Pero si confías en ti, sabrás que puedes coger eso y hacer algo bueno de ello. Vas a poder demostrar lo que realmente vales. Hablamos de algo que ya todo el mundo sabe que es un desastre. Poner orden sobre ello demostrará lo que realmente valemos (como persona o como equipo). Sólo los mejores son los elegidos para hacer del Sr. Lobo.
  • Sólo se puede mejorar: Puede parecer que es una trampa y que la vamos a cagar. Pero dado que la expectativa es esa, ese será el benchmark contra el que se nos medirá. Así que todo lo que mejores, se notará. Si no hay opciones de mejorar, ¡qué aburrido!. Son estas situaciones en las que podemos realmente aportar un gran valor a nuestra organización.
  • Se aprende: Vais a aprender un huevo. La mierda te abre la mente a nuevas experiencias. Coger el trabajo de otro, ver lo que hay mal y arreglarlo, es una lección de valor incalculable. No se aprende llevando un proyecto de libro. Se aprende cogiendo algo que tiene a todos los interesados montando hogueras y disfrazados del KKK a la puerta de tu oficina y consiguiendo que se calmen. No se aprende haciendo un proyecto bien desde el principio. Se aprende cogiendo algo con memory leakages y sin monitorización como para saber que le pasa. Añadirle la monitorización, programar robots que miren la salud de la aplicación y la reinicien, conseguir analizar un dump de la aplicación cuando se está quedando tonta, ahí se aprende de verdad.

Sólo comen mierda los mejores

Sinceramente, que te nombren Come mierda oficial del reino es un gran logro. Pocos premios hay tan valiosos como ese.

Es una tendencia habitual. Cuando la mierda llega a la barbilla y empezamos a asustarnos, siempre se llama a los mejores. A veces se termina jodiendo a la función de arquitectura. A veces tenemos que llamar a los DevOps, que saben comer mierda de cualquier tipo. A veces simplemente tenemos un crack que sabemos que nos resolverá cualquier caso grave.

Conclusión

Seguro que ya te ha pasado. Y si no te ha pasado, es cuestión de tiempo que te pase. Al final todos comemos mierda de otro. Aprecia el reto, el bouquet y la textura de la mierda que te acaban de entregar. Pocos retos serán tan interesantes como un buen plato de mierda.

Sobre el autor

Jose M. Huerta

Jose es Gestor de Proyectos y Gestor de Servicios en Mallorca. Es Ingeniero de Telecomunicaciones y obtuvo el Master of Advanced Studies durante su etapa como investigador. Pero no tardó en abandonar ese mundo y meterse de cabeza en el mundo de las Tecnologías de la Información. Está certificado como ITIL Expert. Tiene amplia experiencia en gestión de servicios, clásica e integrada con desarrollo, gestión de proyectos, usando metodologías clásicas y ágiles, gestión de programas y portfolios, gestión de grandes grupos de personas, localizadas y off-shore, sin dejar de perder de vista el lado técnico y freak del sector. Ha trabajado en varias empresas del sector con distintos roles en áreas tanto de gestión de servicios de soporte como de equipos de desarrollo. Actualmente trabaja en WebBeds, como responsable del equipo de operaciones TI.

6 comments

  1. Xavier Tristancho Bordoy 22 octubre, 2018 at 12:17 Responder

    Muy fan de algunas frases como “A comerte la mierda. Y que no quede nada!” y “Diarrea continua de incidencias que llegan de producción”.

    Personalmente creo que este tipo de encasquetadas están bien durante cortos períodos de tiempo para darle vidilla al día a día y salir de la rutina. No obstante no creo que nadie sea capaz de soportarlo durante mucho tiempo

    Espero con impaciencia el próximo artículo sobre mierda.

    ¡Saludos!

  2. Oscar 22 octubre, 2018 at 17:25 Responder

    “Aprecia el reto, el bouquet y la textura de la mierda que te acaban de entregar”. Es una frase digna de Pulitzer. No, qué Pulitzer. De Ghandi. De Buda. Es una verdad tan universal como la misma muerte.

    El primer artículo me pareció revelador. El segundo ya me ha hecho adicto a la mierda. Estaré esperando la próxima ración.

    Enhorabuena.

  3. Pere 22 octubre, 2018 at 23:47 Responder

    Si sabes comer mierda y convertirla en oro, no vas a dejar de comer mierda, así que es bueno equilibrar las raciones de mierda, no sea que te empaches y cambies de restaurante. Una dieta equilibrada es importante, y el buen dietista lo sabe.

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