Todo es una mierda

3

Me hizo gracia el comentario que mi antiguo compañero, el Sr. Gabarró, puso en la entrada “Continua Incontinencia / Continua Diarrea” sobre que le gustaba mi “etapa escatológica”. Así que me he decidido a crear una línea de artículos en los que la “mierda” será la protagonista, la línea escatológica. Si en el primero la mierda en estado líquido era la protagonista, hoy toca sólida, bien sólida.

En mi vida profesional he tenido la suerte de trabajar en varias empresas. Y he tenido la suerte de que en varias de estas empresas actuaba como consultor, revisando los sistemas de otros. Así que he pasado por muchos sitios, y he visto mucha mierda. La verdad es que no conozco un sitio en el que no haya encontrado caquitas. Y que a medida que profundizaba y aprendía más sobre el entorno, esas caquitas se convertían en mierda. Y es fácil que cuando realmente conoces todo lo que se cuece llegues a la conclusión de que “todo es una mierda”. ¿Tengo un problema? Creo que no. ¿Todo es realmente una mierda? Tampoco.

El origen de la mierda

Creo que el origen de creer que estamos rodeados de mierda es por dos motivos: expectativas y expectativas. Ya sé que he dicho expectativas, dos veces. Pero lo digo por dos motivos distintos.

Digo expectativas porque por norma somos exquisitos. Porque queremos lo mejor y cualquier cosa que no sea lo mejor destaca. Así es muy fácil fijarse en ese pequeño porcentaje de defectos que tiene nuestro sistema, sin fijarse en sus bondades. Recuerdo un caso de un compañero que me decía que “todo es una mierda”, y le contestaba que:

No creo lo mismo. Tenemos el sistema más rápido del mercado. Sustentamos un negocio que duplica sus transacciones cada año y el sistema escala sin despeinarse. Podemos hacer varias releases al día y la probabilidad de fallo es muy reducida. Tenemos una monitorización de lujo. Tenemos un problema en la plataforma y en segundos lo detectamos, en minutos conocemos la causa y al poco tiempo está resuelto. Cierto que no es perfecto, pero de ahí a llamarlo “mierda” queda mucho.

Digo expectativas porque nos afecta la falacia del nirvana (si no sabes lo que es, es que no te estás leyendo mi fabulosa serie sobre técnicas de debate). Leemos mucho sobre modelos de arquitectura, de desarrollo, de gestión e idealizamos como debería ser. Pero estos modelos no son reales. La realidad tiene imperfecciones. Nunca llegaremos al modelo perfecto.

Así que por culpa de las expectativas y por culpa de las expectativas tendemos a pensar que nuestro sistema esta lleno de mierda. Repite conmigo: “Todo es una mierda”

Es bueno que todo sea una mierda

Si me lo paro a pensar, creo que es bueno creer que todo es una mierda. Creo que es bueno tener gente en el equipo que crea que todo es una mierda. Y ahora os explico por qué.

Primero: porque todo está lleno de mierda. No hay nadie que se escape. Así que si ves que todo es una mierda, es que eres capaz de analizar la realidad de tu trabajo. Si crees que todo esta bien, es que algo estás haciendo mal. Es como cuando tu madre te llamaba con voz enfadada y respondías “no he hecho nada”. Algo has hecho mal, y lo peor es que no sabes el qué.

Segundo: es bueno porque somos capaces de tener autocrítica y ver qué hacemos mal. La mejor manera de mejorar es cambiar lo que hacemos mal. Así que si vemos la mierda, tenemos claro dónde podemos mejorar. La gente que te dice que lo hace todo bien, o te miente o se miente a sí misma. Tapar los fallos de lo que tenemos, nos impide la mejora. Ver la mierda es sinónimo de tener capacidad crítica.

Tercero: Porque dice que somos exigentes y estamos motivados. Normalmente la expresión “todo es una mierda” va acompañada de un tono de enfado o frustración. Y eso es bueno. Significa que te importa. Significa que te gusta el trabajo bien hecho. Quieres que se haga bien. Y eso es bueno. Hay quien ve la mierda, y no le importa. Se conforma con vivir en la mierda. No queremos esa gente. Queremos los que se quejen de la mierda y tengan ganas de quitarla de en medio.

Así que es bueno ver la mierda. Dice cosas buenas de nosotros mismos. Repite conmigo: “¡Todo es una mierda, y eso es bueno!”

Sobrevivir a la mierda

El único problema es que estar rodeado de mierda nos puede provocar frustración. Sobretodo si sólo somos unos pocos los que la vemos y parece que a los demás no les importa. Este es el lado malo de ver la mierda. Es algo que, aunque nos cueste, tenemos que superar.

Consejos para sobrevivir a esa frustración:

  • Intenta ver la foto completa y el lado bueno. ¿La empresa va bien? ¿Estamos creciendo? Eso es lo realmente importante. Haz la balanza de lo bueno y lo malo y verás que lo bueno supera de mucho lo malo. Esta claro que no queremos lo malo. Pa fuera lo malo, no no no. Pero no perdamos de vista todo lo bueno que hacemos, que seguro que es mucho.
  • Hay mierda en todas partes. No cometas el error de creer que en donde estás es el vertedero de las empresas de alrededor. En todos los sitios se cuecen habas. Es el estado natural de las cosas. Todas las empresas que tengan su tiempo tienen su monolito campando, sus bases de datos macrogigantescas y un código que puede dar miedo.
  • A mucha gente le afecta la mierda y no lo dice. No creas que sólo sois unos pocos los que la veis. Seguro que la mayoría, si lo comentas, te reconocerá que estamos rodeados de mierda.
  • Aunque no lo creas, esto va a cambiar.

Y esto último es la clave. De la misma manera que digo que en todos los lados hay mierda, también digo que todos quieren quitarse la mierda. Unos antes y otros después. Es cuestión de tiempo que la empresa quiera dar el salto hacer el cambio. Seguro que puedes ayudar y convencer a tus compañeros/as de que hay que hacer el cambio. En mi experiencia todas las empresas que conozco con montañas de mierda, han cambiado drásticamente su forma de trabajo o arquitectura, están en proceso de eso o están pensando en hacerlo.

Repite conmigo: “¡Todo es una mierda y estoy contento!”

Después de la mierda, más mierda

¿Qué pensabas? ¿Qué habría luz? Vamos al axioma de este artículo: Todo es una mierda. No te vas a poder escapar. Se limpiará una mierda y se montará otra. Siempre habrá algo. Es como es twitter ese que se hizo viral (y que no he podido encontrar) que decía que los microservicios se crearon para solucionar los problemas del monolito. Docker se creó para solucionar los problemas de los microservicios. Y Kubernetes se creó para solucionar los problemas de Docker. ¿Nadie ve que esto es cíclico y que no tiene fin? Siempre habrá algo mal, y siempre le daremos más importancia de la que tiene.

Aprende a convivir rodeado de mierda, y aprovecha la ventaja que te da el poder apreciar toda esa mierda que tienes alrededor.

La mierda te hará mejor.

Sobre el autor

Jose M. Huerta

Jose es Gestor de Proyectos y Gestor de Servicios en Mallorca. Es Ingeniero de Telecomunicaciones y obtuvo el Master of Advanced Studies durante su etapa como investigador. Pero no tardó en abandonar ese mundo y meterse de cabeza en el mundo de las Tecnologías de la Información. Está certificado como ITIL Expert. Tiene amplia experiencia en gestión de servicios, clásica e integrada con desarrollo, gestión de proyectos, usando metodologías clásicas y ágiles, gestión de programas y portfolios, gestión de grandes grupos de personas, localizadas y off-shore, sin dejar de perder de vista el lado técnico y freak del sector. Ha trabajado en varias empresas del sector con distintos roles en áreas tanto de gestión de servicios de soporte como de equipos de desarrollo. Actualmente trabaja en WebBeds, como responsable del equipo de operaciones TI.

3 comments

  1. Oscar 15 octubre, 2018 at 12:25 Responder

    Santísimo Jesucristo. Es la lectura más reveladora que he tenido en años. Y eso que hace años que entendí que no hay sistema perfecto.

  2. Julio 16 octubre, 2018 at 17:20 Responder

    Amén. El código de hoy, mañana es una mierda. Y eso es bueno!
    Pero también hay que ser pragmático para poder vivir con cierto nivel de mierda y entender que la gente no hace mierda a posta.

Post a new comment