TdD: Falacia de la falsa causalidad

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Otra falacia más para la colección de las técnicas de debate. Recordad que os cuento las distintas falacias por dos motivos. Uno para que en vuestras deducciones no caigáis en ellas y seáis conscientes de estos fallos de lógica. El otro motivo es para que detectéis cuando vuestro interlocutor en una discusión o reunión las usa, para poder desmontarlas.

Post hoc, ergo proter hoc

La expresión anterior podría traducirse como “Después de, por lo tanto, a causa de”. Esta es una falacia clásica que se caracteriza por ver dos sucesos, uno que sucede antes que el otro y deducir que el segundo es causa del primero. Es algo para lo que nuestro cerebro está diseñado (y el de muchos animales), si después de A sucede B, será porque A ha causado B.

Pongamos un ejemplo que no es de TI (luego ya pondré uno más freaky):

He ido a lavar el coche por la mañana, y por la tarde estaba lloviendo. Por lo tanto lavar el coche ha hecho que llueva.

He buscado uno tremendamente absurdo y cómico para que sea fácil entender el concepto.

Vamos a ahora con uno de nuestro sector:

Se ha hecho una subida a producción de una nueva versión, y a las dos horas la aplicación ha comenzado a fallar. La causa de los fallos es la subida a producción.

Como muchas falacias, no necesariamente la frase anterior es mentira. Lo que está claro es que no lo podemos garantizar sin más. ¿Cuántas veces te has encontrado con esto, habéis hecho un rollback y seguía fallando? Está claro que es una posible causa, pero no tiene por qué serlo.

El peligro de la falacia

El peligro potencial es que cuando determinamos la causalidad, creeremos que evitando la causa, se evitará la consecuencia. Yendo al ejemplo absurdo de antes, podríamos pensar los días que no quieres que llueva, mejor no lavar el coche.

Esta falacia es la madre de las supersticiones:

Este muñequito es mi amuleto para los exámenes. Una vez no lo llevé y suspendí, así que ahora lo llevo siempre.

La falacia de la falsa causalidad, es el alimento principal de las supersticiones. Y en TI podemos tener muchas supersticiones, que se van generando. Seguro que alguna vez que has cuestionado a alguien de tu equipo por hacer algo de alguna manera te ha contestado:

Llevo cinco años haciéndolo así, y nos sale bien. Si sale bien es porque lo hago así.

¿Has probado a no hacerlo así? ¿Más de una vez? ¿Sigue saliendo bien?

La falacia de la causalidad es muchas veces la causante de la reacción al cambio. En el equipo de TI tenemos muchas supersticiones que se han ido generando con los años. Y luchar contra esta falacia te costará.

Correlación y causalidad

Una derivada de la falacia “post hoc, ergo proter hoc” es la de deducir la causalidad de la correlación. Consiste en demostrar estadísticamente que dos posibles sucesos están correlados, y determinar que uno es causa del otro. Esto quiere decir que es probable que si sucede un evento, también suceda otro. Dicho formalmente: sabiendo que un evento A ha sucedido, la probabilidad de que suceda B es alta. Viendo esto determinamos que A es la causa de B. Es similar al anterior, y también desemboca en una falsa causalidad.

Os pondre un ejemplo, fuera del entorno de TI:

Se hizo un estudio para determinar la relación entre el tamaño de una clase de estudiantes de bachiller y las notas que se obtenían en selectividad. Dicho estudio arrojó que sorprendentemente los alumnos de clases más grandes obtenían mejores notas. Quiere decir que si estás en una clase de 35 alumnos es más probable que tengas mejores notas que si estás en una de 15. Parece ilógico, ¿no? El estudió terminó con la recomendación de aumentar el número de alumnos por clase, ya que eso mejoraba la capacidad de los mismos, a la vez que reducía costes: mejor y más barato.

Hubo un poco de revuelo en la comunidad y no tardó en aparecer otro estudio que acusaba al anterior de caer en falsa causalidad. Y demostró que era incorrecto de la siguiente manera. Primero demostró que el tamaño del aula dependía de la naturaleza del centro: los centros privados aulas grandes y los centros públicos aulas pequeñas. El tipo de centro era la causa del tamaño, y la misma correlación con las notas en selectividad se mantenía. Centros privados notas de selectividad alta y centros públicos notas de selectividad más bajas. Pero no se quedó allí, porque luego estudió un caso especial de alumnos que, por falta de espacio en centros públicos, la administración los había podido colocar en centros privados. Y sorprendentemente estos alumnos, que iban a un centro privado, tenían unas calificaciones similares a las de los centros públicos. Así que el estudio terminó dictaminando que las calificaciones en selectividad son el resultado de los mismos factores que llevan a decidir a los padres llevar a su hijo a un centro privado. Estos pueden ser: más recursos, más dedicación de la familia al hijo, … Pero tiró por tierra la falsa causalidad del primer estudio.

Hay que entender que cuando se detecta que dos eventos están correlados (clase grande, buenas notas) es muy posible que haya una causa común. Es posible que uno sea causa del otro, pero también es posible que sea un tercer evento el que sea la causa de los dos. En este caso era el de familia con recursos, por ejemplo.

El problema de esto es creerse la falsa causalidad, atacar la causa y esperar a que eso lleve al resultado. En el ejemplo anterior, si la administración se hubiese creído el primer estudio podría haber decidido aumentar el número de alumnos en clase.

Un ejemplo clásico es el del placebo:

Si al tomarme el placebo, me he curado, es que el placebo me ha curado. Falso: es tu sugestión la que te ha curado, o la casualidad.

Otro ejemplo, más simple que viví con una amiga en primera persona:

Una amiga leyó un estudio que decía que las madres que toman nueces a diario tienen hijos con un coeficiente intelectual 4 puntos por encima de la media. Así que ella comenzó a atiborrarse de nueces.

Al leer el estudio caí enseguida en cual era la trampa. Se puede demostrar que las madres que toman nueces tienen hijos más listos, pero… ¿Es por comer nueces? No necesariamente. Lo más seguro es que el tipo de madres que suele comer nueces sea el de una persona más inteligente (genéticamente), y al pasar esos genes, tienen hijos más listos. Es decir, que coman nueces me dice de ellas que son listas. Pero no son listas porque coman nueces.

En TI vemos este tipo de argumentos muy a menudo:

Cuando hay subidas a las 15:00 es probable tener fallos. Hagamos sólo subidas a las 9:00.

¿Cambiando la hora quitamos los fallos? Probablemente las subidas a las 15:00 son subidas de urgencia, y probablemente el equipo de QA no ha tenido tiempo de comprobarlo todo y se han hecho cosas precipitadas. El problema no es la hora, sino hacer subidas precipitadas. Si hacemos subidas precipitadas a las 9:00, también tendremos los mismos problemas.

Protección

Hay que tener claro que el hecho de que dos eventos estén correlados no implica causalidad. Y cuando vemos que nuestro interlocutor usa esta falacia, hay que indicarle que no tiene por qué ser la causa. A lo mejor hay otra causa que está originando ambos eventos.

Falacia

Sobre el autor

Jose M. Huerta

Jose es Gestor de Proyectos y Gestor de Servicios en Mallorca. Es Ingeniero de Telecomunicaciones y obtuvo el Master of Advanced Studies durante su etapa como investigador. Pero no tardó en abandonar ese mundo y meterse de cabeza en el mundo de las Tecnologías de la Información. Está certificado como ITIL Expert. Tiene amplia experiencia en gestión de servicios, clásica e integrada con desarrollo, gestión de proyectos, usando metodologías clásicas y ágiles, gestión de programas y portfolios, gestión de grandes grupos de personas, localizadas y off-shore, sin dejar de perder de vista el lado técnico y freak del sector. Ha trabajado en varias empresas del sector con distintos roles en áreas tanto de gestión de servicios de soporte como de equipos de desarrollo. Actualmente trabaja en WebBeds, como responsable del equipo de operaciones TI.

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